domingo 1 de julio de 2007

La victoria fácil

Como suele ser habitual por mi forma der y por la personalidad de quienes me rodean hoy he vuelto a discutir por culpa de mi escepticismo frente a la religión. Se me ha tachado de ser una persona cerrada de mente, de no escuchar y de dar pocos argumentos en defensa de mi postura, como consecuéncia lógica de todo esto (y teniendo en cuenta lo irritable que soy) he acabado marchando de casa enfadado y sin ganas de dirigir la palabra a ninguno de los invitados. Cabe destacar que nadie de ellos ha conseguido defender su postura, excepto mi padre, al que ya he rebatido tantas veces de forma lógica que he decidido no seguir hablando, sabiendo perfectamente que él es consciente de que no tiene la razón y que discutía conmigo para divertirse con mi enfado.

Me he dispuesto a escribir porque de esta forma nadie puede detener mis explicaciones ni mis argumentos, y por que sin la irritación que me provoca estar envuelto de gente que me ataca constantemente sí me veo capaz de defender mi postura. Como ya les he dicho antes a mis compañeros de discusión, los argumentos razonados son mucho más elaborados y precisos que los burdos intentos de los religiosos para imponer la existencia de sus dioses en nuestras mentes, y es imposible esgrimirlos en una discusión donde todo el mundo habla a la vez y nadie está dispuesto a escuchar nada que no sea lo que ya cree fervientemente.

En primer lugar quiero decir que no pretendo negar la existencia de Diós, sino demostrar que la fe es un sinsentido, que no se debe creer en nada de lo que no se tengan pruebas o evidencias lógicas (sea cierto o no). Las tres religiones mayoritarias del planeta son monoteístas, los textos de todas ellas explican que nuestra existencia se debe a la divina voluntad que creó el mundo y a sus habitantes, dándoles libre albedrío para que forjaran su futuro. Dicho creador según las escrituras de las religiones judía, cristiana y musulmana es un ser perfecto, omnipresente, omnisapiente y omnipotente, aquí empezará mi crítica.

En un principio, sin saber nada sobre el inicio de los tiempos podríamos tener varias posibilidades en mente para explicarlo: una sería la existencia de un creador que hubiera creado nuestro universo el cual a partir de ese momento habría ido evolucionando hasta ser lo que es ahora. La segunda posibilidad seria que sin razón alguna el universo hubiera aparecido de la nada ¿No convence verdad?. Una tercera opción sería que el universo tuviera un comportamiento cíclico, es decir, que los acontecimients se repitieran una y otra vez, infinitas veces. La cuarta posibilidad que se me ocurre no creo que como primera ocurrencia haya de ser menos válida, aunque para nada se tienen evidencias de que se haya dado este caso, bien, consiste en lo siguiente, el tiempo podría no ser cíclico y no tener ni principio ni fin.

La opción del creador es realmente atractiva, resuelve muchos dolores de cabeza, evita que hayamos de pensar sobre los procesos iniciales que guiaron la creación del universo, ¡Simplemente fue creado por un ser perfecto! Ahora bien, ¿Quién creó a ese ser? ¿Vive en otro universo ajeno al nuestro? ¿Puede vivir en nuestro universo? ¿Es omnisapiente sobre lo hace reerencia a nuestro universo? ¿Es omnipresente en nuestro universo? ¿Es omnipotente en nuestro mundo? ¿Hay más como él? ¿Ha creado otros mundos? ¿Creó el mundo con ayuda de otros como él (en caso de que no estuviera solo en un principio)? ¿Es inmortal? ¿Es bueno o malo? ¿Podría no ser bueno ni malo? ¿Está con nosotros o nos ha abandonado? Y una pregunta importante... ¿Alguien me puede decir que significa que un ente(reitero lo de ente, nada de persona) sea perfecto?

Podemos observar que hay demasiadas posibilidades como para que se pueda considerar lógico afirmar que una de ellas es la correcta sin pruebas que lo avalen, es más, es posible que ni tan siquiera una de ellas sea la repuesta acertada. Una vez más quiero que veáis que no niego la existencia de Dios (o Dioses), pues no puedo, es probable que no sea posible negar ni demostar nunca su existencia. De lo que sí tenemos evidencias es de que exista o no, en nuestro quehacer diario nos afectan bien poco o nada sus acciones (de haberlas). ¿Como lo sabemos? No lo sabemos, he dicho que tenemos evidencias, no que tengamos la prueba final, pero las predicciones científicas basadas en la lógica y la observación rara vez son erroneas, y cuando lo son se debe a una mala observación previa de la situación o del funcionamiento de la naturaleza, las leyes naturales no son desobedecidas por la naturaleza debido a la acción de ningún Dios. ¿Qué quiero decir con todo esto? Pues simple y llanamente que no debemos basar nuestra forma de vida en creencias sin base lógica o empírica, sinó en función de nuestros intereses, necesidades y capacidades ya que ningun Diós nos castigará ni premiará por nuestro comportamiento.

La segunda idea que intenta explicar el principio de los tiempos no es demasiado apreciada por nadie, es simplemente demasiado prosaica, hay poco de belleza en ella, ni científicos ni religiosos estarían de acuerdo con ella. Aún así, ¿no sería extraordinario? Sí, pero es difícil de entender, a los seres humanos se nos antoja que todo suceso tiene una causa ¿Cuál sería la causa entonces de la creación del universo? Sabemos que este mecanismo mental nos ha ayudado a evolucionar en nuestro ambiente natural, pero eso no es prueba de que sea infalible.

La tercera opción ya la adoptaron los griegos tiempo ha, aunque retomó importancia gracias a la Teoría de la Relatividad General de Einstein y el descubrimiento del Big Bang. Antes de continuar, fijáos que también es difícil de concebir, estamos acostumbrados a que todo tenga principio y final, pero la experiencia ha demostrado que la intuición nos puede enganyar fácilmente, lo que nos puede parecer evidente o falso puede resultar ser todo lo contrario, nuestra mente no es.
Básicamente lo que se sabe es que el universo está en proceso de inflación, ahora bien, si la energía cinética de todas las partículas del universo no superara cierta tasa crítica lo que sucedería a lo largo del tiempo es que la inflación cesaría dando paso a una deflación que acabaría con el colapso de toda la materia del universo en un único punto, una singularidad, tal y como se cree que se inició nuestro universo unas pequeñísimas fracciones de segundo antes de que se produjera la Gran Explosión. ¿Cuál es el pie del que cojea esta pequeña teoría? (salvajemente simplificada de cara a no llenar tomos enteros para esta explicación) Pues que no se sabe si el universo supera o no esa tasa crítica de energía cinética, de no ser así lo que sucedería es que el universo se continuaría expandiendo de forma indefinida por siempre jamás.

La cuarta opción (seguro que hay muchas más) también presupone que no haría principio ni final, pero aún es más extraña todavía, no presenta las regularidades en el espaciotiempo que presenta la tercera teoría. La mayoría de gente que cree en un universo sin principio ni fin (temporal) apuesta por la tercera opción ¿Por qué? Porque estamos acostumbrados a relacionar el concepto de infinito con series repetitivas.

Todo este mamotreco de texto que nada parece tener que ver con la religión lo he escrito para demostrar que hay demasiadas opciones como para decantarse por una sin motivo alguno. Se tendrían que buscar pruebas y argumentos, y en el momento en que encontráramos alguna prueba que demostrara que nuestra teoría es falsa, admitir que nos hemos equivocado. La ciencia moderna se basa en la contrastación continuada de la teoría con los datos experimentales, cada día se refina más su base de conocimiento, y en caso de ser necesario, no se duda en rectificar y derribar lo que se ha construído sobre cimientos movedizos. Las religiones no son así, lo que ellas exponen es cierto por principio de autoridad, aunque se haya demostrado lo contrario, no intentan mejorar, no intentan avanzar.

Se dice que los científicos son gente arrogante, pero hasta ahora he visto que no tienen miedo de reconocer sus errores, de rectificar cuando es necesario ni de luchar para mejorarse a sí mismos, uno no intenta mejorar si no tiene cierta humildad. La gente de fe ciertamente es muy humilde, pero su humildad es una humildad inducida, son humildes ante Dios y su Creación, pero no ante el resto de seres humanos. No respetan las ideas que contradicen las suyas y son incapaces de cambiar las suyas propias, eso no es llamado convencimiento, sino fe, el proceso mental mediante el que se llega a la anulación del pensamiento crítico y de la razón.

Los científicos no creen ni prentenden que se pueda explicar todo, y como muchos sabemos (y otros debarían aprender) las religiones mayoritarias se aprovechan de ello. A cada fenómeno inexplicado le otorgan una causa sobrenatural, ya sea divina o causada por otro ser, como por ejemplo el Diablo. Ya pasó eso con la lluvia, el viento, las tormentas eléctricas, la fertilidad de las mujeres, el nacimiento de las plantas de sus semillas, las enfermedades y plagas, etc. Y no solo atribuyen causas sobrenaturales a hechos científicamente explicables, o que lo serán en algun momento sino que además niegan hechos comprobados científicamente: la Tierra era plana, la Tierra era el centro del universo, Diós creó a Adán y Eva y todo el universo hará unos 6000 años, las curaciones mediante medicinas obtenidas a partir de vegetales eran cosa de brujería, la Teoría de la Evolución es sólo eso, una teoría, y además no es cierta...

Las religiones han avivado la violencia y la intolerancia durante milenios: Guerras de religión, discriminación hacia vecinos o inmigrantes de distinta religión, persecuciones religiosas, tanto a herejes (Entre los que se encontraban practicantes de la misma religión sometida a pequeñas variaciones o científicos destacados), como a practicantes de otras religiones. No faltaron las piras en las que se quemaban libros y científicos durante la Edad Media en Europa así como otros después de pasar por la sala de tortura decidieron no hacer pública su obra. A todo ésto muchos me responden que la Iglesia ya no actúa así, yo creo que no es cierto, simplemente lo que pasa es que no tienen poder para hacerlo la misma fuerza que antes. Tenémos como ejemplos la lucha contra el uso de preservativos, que tantas vidas salva (y podría salvar muchas más si no fuera por su tozudez) o la lucha contra la investigación con células madre por parte de la Iglesia Católica, que permitiría luchar contra el cancer y otras enfermedades congénitas. No nos olvidemos de la religión Islámica, que tantas muertes está provocando éstos últimos años debido al fanatismo que profesan sus creyentes.

Las religiones se basan en morales preestablecidas, reglas básicas de comportamiento que a menudo son beneficiosas para el bien de la sociedad, es innegable, pero solo he dicho 'a menudo'. No todas las religiones establecen códigos morales y de comportamieto beneficiosos para sus creyentes, hay religiones realmente destructivas, tales como las religiónes de adoración al Diablo o las que incitan al suicidio. Dejando a parte éstas últimas mencionadas, las religiones no destructivas no dejan de ser dañinas, hay quien prefiere dejar que su hijo muera a permitir que se le haga una transfusión de sangre, o quien rechaza a un hijo homosexual etiquetándolo de vicioso y pecador, así como todos aquellos que emparejan a sus hijas cuando tan solo són niñas, arruinando sus vidas, sin olvidarnos por supuesto de los incontables casos de ablación y demás mutilaciones practicadas por motivos religiosos o culturales. Cambiando de tema, antes de acabar el párrafo creo necesario recordar que no hace falta una religión para establecer códigos básicos de conducta que beneficien al amplio conjunto de la sociedad, podemos encontrar claros ejemplos en estados laicos tales como el de España, Francia, Alemania, etc.

No cesaré de insistir en que las religiones, sean cuales sean son ideologías destructivas que solo promueven el retraso de los avances científicotécnicos, sociales y culturales. Muchos acusan a los científicos de ser los culpables de la contaminación actual, de la potencia destructiva de las armas y hasta incluso de la alienación respecto del mundo de los jóvenes actuales, que se encierran delante de sus ordenadoras o videoconsolas. La verdad es que en parte sí que tienen la culpa, para que negarlo, pero en una proporció bajísima, pues las bombas atómicas no las lanzaron científicos, ni la orden de su construcción o lanzamiento la emitió un científico, además, muchas de sus actuaciones fueron forzadas por fuerzas externas a ellos que doblegarían la mayoría del cojunto de la sociedad. Por ejemplo: los investigadores nazis y comunistas trabajaban bajo amenazas de muerte, seamos sinceros, entre la vida de un montón de desconocidos y propia o la de familiares, todos escogeríamos la segunda opción.

He hablado de armas, pero tenemos que darnos cuenta de que los avances en fisica nuclear han salvado muchas más vidas de las que ha destruído, tanto la obtención de energía eléctrica como muchos de los avances en tratamiento contra el cancer son fruto del esfuerzo y la busqueda del conocimiento tan ampliamente rechazada por la gente de fe.

Entiendo que las explicaciones racionales requieren un cierto esfuerzo de comprensión que no necesita la fe, entiendo que no todo el mundo es capaz de llevarlo a cabo, y entre los que pueden hacerlo no todos están dispuestos, pero no hace falta ser físico nuclear, ni biólogo, matemático o médico para darse cuenta del profundo error que es seguir profesando cualquier tipo de religión. No es necesario creer para sentirse parte de algo más grande ni para integrarse en un grupo social (corrijo, no haría falta si cierta gente no fuera tan intolerante y cerrada de mente), la religión ata a la gente, le resta libertad de pensamiento y acción y encierra nuestras mentes en moldes hechos a medida con el único fin del control absoluto de nuestras vidas.

La victoria es fácil para todos aquéllos que sean religiosos en una discusión que enfrente el pensamiento científico con el no-pensamiento religioso, no intentarán defender su religión, sinó el concepto de Dios, desviarán la conversación hacia la idea de Dios, dejando de lado las obvias falsedades que nos traen las religiones, dejándonos indefensos ante un ente sobrenatural del que no se puede defender ni su existencia ni lo contrario. No servirán los argumentos lógicos, pues es probable que nuestro "contrincante" no alcance a comprenderlos o no quiera aceptarlos, solo nos quedan entonces las mismas armas que a ellos, precisamente el tipo de pesamiento que tanto rechazamos por el daño que ha estado haciendo durante tanto tiempo. Es probable que de nada sirva todo lo escrito para convencer a nadie, eso espero, pues volveríamos a caer en el error de la fe, aunque sí espero que este texto pueda servir para que alguien reflexione y piense, para despertar el pensamiento crítico en él o ella. Sin más, aquí acaba mi reflexión.